Pocas cosas generan tantas preguntas en las familias con Bichón Maltés como esas manchas oscuras bajo los ojos que aparecen sobre su pelo blanco. Antes de entrar en cómo cuidarlas, vale la pena aclarar algo importante: en la mayoría de los casos no es un problema médico, sino estético — y tratarlo así, sin buscar culpables donde no los hay, ahorra mucha frustración innecesaria.

Por qué le pasa más a él que a otras razas

La estructura facial del Bichón Maltés, con conductos lagrimales relativamente estrechos, hace que el drenaje natural de la lágrima sea menos eficiente que en otras razas. El resultado es un lagrimeo algo mayor de lo habitual, que al contacto con el aire y la humedad de un pelo blanco tan fino deja esa marca rojiza-marrón tan característica. Es también muy frecuente que el lagrimeo aumente durante la dentición, entre los 3 y los 6 meses, y mejore por sí solo una vez el cachorro cambia todos los dientes.

La rutina que mantiene la zona bajo control

Lo que preferimos no prometer

Existen muchas teorías sobre si el agua del grifo, un ingrediente concreto del pienso o un color determinado del manto influyen en la cantidad de lágrima. La realidad es que la evidencia sobre estos factores es limitada y varía mucho de un perro a otro, así que no es algo que podamos garantizar como solución. Lo que sí funciona de forma constante, en la experiencia de cualquier familia con Bichón Maltés, es la limpieza regular y bien hecha — eso es lo que marca la diferencia real, más que cualquier cambio puntual de producto.

Cuándo esto deja de ser solo estética

Un cierto lagrimeo es esperable en la raza y no debe alarmar. Sí conviene consultar al veterinario si aparece cualquiera de estas señales: una masa visible en el ojo, secreción de color distinto al habitual, mal olor persistente en la zona, el perro se frota el ojo con insistencia, o la piel bajo el pelo se ve claramente irritada. En esos casos, limpiar más no va a resolver algo que necesita valoración clínica.

El resto del manto, sin olvidarlo

El pelo largo y sedoso del Bichón Maltés se enreda con facilidad, sobre todo en orejas, axilas y patas, así que conviene cepillarlo casi a diario con carda y peine metálico, bañarlo cada 3-4 semanas con champú específico para pelo blanco, y llevarlo a peluquería profesional cada 4-6 semanas para mantener la forma y evitar que los nudos lleguen a la piel.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.