Información importante: Este contenido ofrece orientación general y no sustituye la valoración de un veterinario. Si los síntomas son intensos, persisten o empeoran, consulta con tu clínica veterinaria.
Con el buen tiempo, especialmente tras paseos por zonas de campo o parque con vegetación alta, una de las revisiones que ninguna familia debería saltarse es repasar el pelo del cachorro al volver a casa. En razas de manto denso como el Caniche Toy, el Bichón Maltés o el Maltipoo, una garrapata pequeña puede pasar desapercibida más tiempo del que parece, precisamente por la cantidad de pelo que hay que apartar para verla.
Dónde mirar primero
Las garrapatas se anclan con preferencia en zonas de piel fina y menos pelo: orejas, ingles, axilas, entre las almohadillas y alrededor del cuello. Revisar estas zonas con los dedos, no solo a simple vista, ayuda a detectar una garrapata recién enganchada antes de que lleve mucho tiempo alimentándose — cuanto antes se retira, menor es el riesgo de que transmita cualquier patógeno.
Cómo retirarla de forma segura
- Usa una pinza o gancho específico para garrapatas, nunca los dedos ni unas pinzas de depilar normales — aplastar el cuerpo del parásito aumenta el riesgo de que libere su contenido bajo la piel.
- Sujeta lo más cerca posible de la piel, en la base de la garrapata, nunca por el cuerpo hinchado.
- Tira con tracción firme y constante hacia arriba, sin girar ni arrancar de golpe, hasta que salga entera.
- Desinfecta la zona después con un antiséptico suave apto para uso en piel de perro.
- Guarda la garrapata en un recipiente cerrado durante unos días, por si el veterinario necesita identificarla en caso de que aparezcan síntomas después.
Qué no hacer
No apliques calor, alcohol ni ningún otro producto sobre la garrapata antes de retirarla — no acelera el desprendimiento y puede hacer que libere más saliva justo antes de soltarse, lo contrario de lo que se busca. Tampoco fuerces la extracción si está en una zona muy delicada como cerca del ojo, dentro de la oreja o entre los dedos: en esos casos, es más seguro que la retire el veterinario.
Después de retirarla: qué vigilar
Durante los días siguientes, conviene observar la zona de la picadura y el estado general del cachorro. No es motivo de alarma una pequeña zona enrojecida que mejora en un par de días. Sí conviene consultar con el veterinario si aparece hinchazón que no remite, si la zona empieza a supurar, o si en los días o semanas posteriores el cachorro presenta fiebre, decaimiento marcado, falta de apetito o cojera sin causa aparente — señales que pueden indicar una enfermedad transmitida por la picadura y que conviene valorar cuanto antes.
Prevención, no solo reacción
La revisión manual tras cada paseo es un hábito útil, pero no sustituye la prevención que indique el veterinario según la zona donde vivís y la época del año — es él quien puede recomendar la pauta más adecuada para cada cachorro, sin que esto sea algo que deba resolverse por cuenta propia.